Una frase que podés leer en redes:
No saben ni qué es una función sigmoide y se dicen expertos en IA.
En principio, parece el comentario de un experto. Y si te convence, es un experto: un experto en llamar la atención. Porque la frase, en realidad, es un truco.
la táctica
El recurso es apelar a la idea de que quien no domina la parte “difícil” de algo no puede ser experto. Según ese argumento, un constructor no es experto si no sabe fabricar el cemento que va a usar. Por lo tanto, antes de contratar a un arquitecto, deberías asegurarte de que domine la química del hormigón. De lo contrario, no estarás contratando a un experto.
la comunicación
Hablar de “la IA” es un facilitador en la comunicación, como lo fue en su momento generalizar con la palabra “computación”. El tiempo pasó y hoy cualquiera distingue entre software y hardware, pero esto llevó décadas (aunque ahora cueste creerlo).
Aun así, no recuerdo haber escuchado nada parecido a esto:
No saben ni qué es una oblea epitaxial y se dicen expertos en computación.
¡Ah, claro! 😀 En aquellos tiempos no existían las redes 🤭
el mal criterio
Quien usa estas frases para hacerse pasar por experto confunde un ecosistema con una sola disciplina. En IA hay quienes diseñan modelos matemáticos, quienes crean herramientas para usarlos y quienes los aplican para resolver problemas reales.
Un experto en IA puede ser programador, lingüista, diseñador conversacional o especialista en negocios. Y cada uno lo es en su parte. Reducir todo a saber qué es una función sigmoide es tan superficial como juzgar qué tan buen cantante fue Freddie Mercury de acuerdo a su habilidad para construir un micrófono.
la estrategia
Hay publicaciones que buscan informar y publicaciones que buscan clics fáciles, baratos. Son rápidas de escribir, cómodas de aplaudir y vacías de contenido. Sus autores conocen la técnica para lograrlo, aunque no entiendan el tema del que hablan.
el buen criterio
En IA, la profundidad no se mide por la matemática que recordás, sino por la claridad con que sabés aplicar la herramienta. La persona que logra que un chatbot atienda bien a tus clientes está más cerca del verdadero dominio de la IA que quien cita funciones que nunca usó.
Hay más valor en quien consigue que una máquina trabaje para vos que en quien presume de entender cómo se mueve por dentro.